Cardamomo es multicultural (estimulante), ya que mezcla géneros de diferentes culturas. No se compromete con un estilo particular o una característica definida más bien encuentra en la música una identidad cultural propia. Es una fusión de estilos sin una época definida (tónico). Cardamomo se sirve de instrumentos que han existido por siempre mientras experimenta con ritmos que se acaban de descubrir.
Cardamomo al que la semilla del mismo nombre es tónico, estimulante, afrodisíaco y digestivo. Es una mezcla de especies, una aleación de géneros y una fusión de estilos.
Rodolfo Muñoz en la guitarra (España) , Gustavo Arroyo en el sitar (India), Juan Pablo Muñoz en el cajón (Perú), Leonardo Madrigal (bajo) además del darbake (Medio Oriente), el Udú (Nigeria) y el djembe (África Occidental) son solo algunos de los legados ancestrales y responsables de esta mezcla única sin espacio ni tiempo.
Cardamomo intenta reflejar en su música la manera en como las ideas y la información son trasmitidas y asimiladas en el presente. Es un reflejo de la acrecentada integración de las diversas prácticas y estilos musicales.
La danza y el baile (afrodisíaco), terminan de lograr el efecto “Cardamomo” cuando se fusionan en un mismo espectáculo la pasión del flamenco, el sabor latino, el misticismo del tribal, y la sensualidad del belly dance, bajo el sonido añejado de la composición y la instrumentación acústica (digestivo).
Este es el efecto Cardamomo. Tónico, estimulante, afrodisíaco y digestivo. Cardamomo simplemente único.
Integrantes
Juan Pablo Muñoz (cajón peruano, darbuka y percusión latina)